miércoles, 24 de junio de 2015

34. UN OCHO EN FUENMAYOR 12,5k



Más que el hecho de dar pedales lo que me más me anima a salir en bici es descubrir caminos y paisajes, y como los de Logroño los tengo muy vistos y me daba mucha pereza lo de coger el coche, montar la bici encima y salir a puntos de un círculo de unos diez o veinte kilómetros alrededor de Logroño, he tardado más de la cuenta en vencerla. Pero ya le he cogido el tranquillo a subir la bici al soporte de la baca y espero volver a las andadas del año pasado.


Me marqué una ruta para ir de Fuenmayor a Cenicero pero nada más salir me perdí (km 1) y me fui hacia el meandro de La Puebla. No me penó porque el camino es muy bonito cuando llega al Ebro (la cortada en roca del otro lado creo que la llaman peña gorda. Había allí (km 3) una valla que cerraba el paso para volver junto al río pero pensé que no iba con las bicis, lo traspasé y acerté. Ese camino es una preciosidad pero con las crecidas de este invierno se ha hundido la mitad y da justo para que pase una bici o un peatón. Eché un vistazo a la muerta estación de tren y los destartalados edificios de bodegas AGE y cruzando lo que parece un calado subterráneo de éstas busqué un camino para no volver por la carretera al punto de partida. Cojo al fin el camino bueno hacia Cenicero (km 7) y tras una fuerte bajada (km 8) llego hasta la llanada de Buicio. Otra vez junto al Ebro. Como se me había hecho tarde para llegar a comer a casa, abandoné el plan de ir a Cenicero, seguí con mis investigaciones y me llegué hasta las fábricas que ocupan lo que fueran los antiguos depósitos de gas. Allí descubrí una preciosa cuesta (km 10)  para volver a Fuenmayor, que a pesar de su dureza conseguí subir sin poner el molinillo más que al final. En el km 11 no queda otra que recorrer casi un km por la carretera pero afortunadamente tiene buen arcén. Al final 12,5 estupendos kilómetros para un ocho improvisado y una salida más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario